logo_quasar
icono_email
Artículos

Innovación abierta en la formación profesional (FP)

Jose Corpa

21.10.2021

video 360 3D

360visi

Empresa

innovacion

negocio

FP

Formación Profesional

Cooperación

A principios de siglo, el profesor Henry Chesbrough acuñaba el término Innovación Abierta como un nuevo modelo de negocio para la industria. Un pionero sin duda, que cambió la hasta entonces entendida como competencia entre empresas. Sin embargo, uno de los grandes beneficiarios de este paradigma ha sido el sector educativo. Así pues ¿En qué consiste la innovación abierta, cómo ha evolucionado desde su implantación, y cómo beneficia a la formación profesional?

¿Qué es la innovación abierta?

Si nos vamos a su definición más elemental, la innovación abierta es una estrategia basada en la innovación, mediante la cual los actores implicados van más allá de sus capacidades, y cooperan entre sí tanto con agentes dentro de sus verticales como fuera de ellas. Hasta entonces, la innovación de una empresa se gestaba de forma interna (Innovación Cerrada) y el resultado de su I+D acababa generalmente dentro de su propio mercado.

Pongamos un ejemplo de innovación cerrada: Una empresa productora del sector lácteo hace un estudio de mercado en el que detecta una creciente demanda de yogures con textura mousse, entonces investiga y desarrolla un sistema de producción de este bien determinado, y lo distribuye a través de sus canales habituales.

Veamos ahora cómo sería un ejemplo de innovación abierta: Una empresa internacional de la industria del lubricante para maquinaria, ha investigado que un determinado compuesto derivado de la leche les permite desarrollar un engrasante excepcional. Por ello, contacta con la empresa de lácteos del ejemplo anterior tras comprobar que su yogur de mousse tiene dicha sustancia en abundancia, formando una alianza mediante la cual comparten su conocimiento. Resultado: la empresa de lácteos entra en el mercado del lubricante industrial generando beneficios y aportando valor, algo hasta entonces inimaginable.

En resumidas cuentas, el embudo por el que pasa la idea para llegar al mercado, que hasta entonces era cerrado y por tanto sólo había una vía de entrada y salida de ese desarrollo (su propio mercado) ahora tiene agujeros por la que puede entrar investigación, tecnología, conocimiento, fuerza de trabajo o inversión externa, y por los que salir hacia otros mercados generando nuevas oportunidades, y contribuyendo a la creación de riqueza común.

¿Hasta dónde llega esta forma de innovar al sector educativo?

La democratización de internet ha creado billones de conexiones entre las personas, aumentando exponencialmente el flujo de información entre todas ellas. Y con la digitalización espoleando la transferencia de conocimiento desde el sector primario hasta los servicios descentralizados, todos los actores están completamente abiertos no sólo a abrazar ideas creadas por terceros (por ejemplo a través de la adquisición de patentes) sino también a compartir su propio conocimiento para crecer y, entre todos, llegar más lejos.

Veamos ahora un caso de uso real de innovación abierta en el sector educativo, como es el proyecto 360ViSi: En 2019, la facultad de enfermería de una prestigiosa universidad detecta una necesidad: la de permitir a sus alumnos realizar prácticas no presenciales, con el objetivo de que su conocimiento llegue a una mayor audiencia, y con la garantía de que se canaliza el aprendizaje. Esta información es compartida a otras universidades (Noruega, Finlandia, Reino Unido y España) que coinciden en el análisis, por lo que hacen un comunicado para escuchar ideas que provengan de fuera de los canales universitarios.

Tres empresas privadas tecnológicas provenientes de España, Noruega y Finlandia, responden a esta llamada y todos juntos, universidades y empresas, se reúnen en Amsterdam para buscar una solución que aporte valor y habilite innovación al sistema de enseñanza europeo. Se forja una alianza entre partes que de otra forma no habrían coincidido.

La solución que se propone es, como solemos decir en Quasar Dynamics «ponerle ruedas a la maleta»: Una plataforma digital mediante la cual los docentes puedan crear prácticas con facilidad a través de Vídeo 360 inmersivo e interactivo, y que los estudiantes puedan acceder a ellas sin más inversión que acoplar a su teléfono móvil unas gafas cardboard, o dicho de otra forma, se combinan tecnologías y conocimientos diversos, para crear un servicio innovador que aumenta la cualificación del alumno.

Este proyecto se presenta a Europa, quienes ven el potencial y financian a través del programa Erasmus+. Y al año siguiente, el mundo se sacude por una pandemia mundial que restringe casi por completo la capacidad de movimiento de las personas. Por ello, hoy el proyecto no sólo demuestra que da una solución a una necesidad mediante la innovación, sino que a su vez servirá para hacer frente a problemas que tan siquiera se habían contemplado durante su diseño inicial. La pregunta que por tanto debes formularte es ¿Se habría podido llevar a cabo este proyecto sin innovación abierta?

¿Cómo se aplica la innovación abierta en la formación profesional?

Como hemos visto en el caso de uso y dada la evolución natural que ha tenido la innovación abierta en los últimos quince años, uno de los grandes beneficiarios de esta estrategia es el sector educativo y, concretamente, toda rama formativa que se relacione directa o indirectamente con la empresa. Los ciclos de formación profesional son los receptores óptimos de esta estrategia, y tanto desde el sector público como privado se implementan metodologías constantemente, con el objetivo de promover la cooperación entre la formación profesional y el ámbito empresarial.

La sinergia que se genera con estas metodologías y proyectos es enorme: Por un lado permiten identificar nuevos procesos productivos, por otro se consigue cualificar al alumnado en connivencia con las necesidades reales del mercado. Un win-win de manual.

¿Y si, además, se aplican estos recursos de forma que sea divertida y estimulante para el alumno de FP? La innovación abierta promueve retos a través de convocatorias, programas y actividades diversas. Es decir ¿Qué ocurre si a estudiantes de grados superiores de FP en 3D, audiovisuales, comunicación e informática, les pedimos que apliquen su conocimiento y colaboren para desarrollar un proyecto que dé una solución a un problema planteado por una empresa?

Pues por un lado, tendremos no sólo a esa empresa (o empresas) poniendo sus recursos a disposición de los estudiantes, sino que también los pondrán fundaciones, cámaras de comercio, instituciones públicas, emprendedores o incubadoras interesados en beneficiarse de esa solución, aportando mentores que orienten a los alumnos, instalaciones para que trabajen, canales de comunicación para impulsar el intercambio de ideas, etc.

Por otro tendremos a unos alumnos altamente motivados, que van a aprender a colaborar entre ellos, y a adquirir aptitudes fundamentales como transformar una idea en prototipo, diseño y UX, trabajo en equipo, resolución de problemas en la práctica, resistencia a la frustración ante errores e imprevistos… Es decir, recibiendo una formación de calidad impulsada por ellos mismos, y preparándose para abrazar el mercado laboral.

¿Cómo puedo cooperar con la FP si soy una empresa?

Probablemente ya hayas pensado en un buen puñado de posibilidades. Tú sabes mejor que nadie cuál es el valor que aporta tu empresa a la sociedad, qué te diferencia, e incluso ese valor lo tienes protegido por diferentes patentes o propiedad intelectual. Si has llegado hasta aquí, es el momento de ir más allá de tus límites con tu nuevo plan de negocio, y la cooperación que brinda la innovación abierta es el camino correcto, siendo la formación profesional uno de los mejores puntos de partida.

Asimismo, dar el primer paso es más sencillo de lo que parece: Los propios centros educativos ya están abiertos desde hace años a las colaboraciones empresariales, y tienen sus redes de empresas optimizadas para aplicar este tipo de innovación, bolsa de empleo, etc. Por ejemplo, si crees que digitalizando tu empresa puedes acceder a nuevos mercados y precisas marketing y tecnología, lo puedes plantear al Instituto Superior de Estudios Profesionales del CEU, que contempla esas ramas formativas en sus cursos de FP, y disponer de recursos repartidos por sus centros en toda España.

Pero recuerda, que la innovación abierta es cooperación y esta es omnidireccional, por lo que al emprender ese camino, tú también deberás aportar tu valor y conocimiento para que todas las partes puedan ayudarse mutuamente y alcanzar así las metas acordadas, que a su vez generarán nuevos productos y servicios en otros mercados que servirán para cooperar con nuevos actores, retroalimentándose en el ciclo de la innovación.

  • Share
Compartir