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Cómo secuenciar vídeo interactivo

Jose Corpa

26.05.2021

VR

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La tecnología actual permite, como si de uno de aquellos libros de «Elige tu propia Aventura» que leíamos de jóvenes se tratase, interactuar con lo que, aparentemente, no hay ningún tipo de interacción como es el vídeo. Este artículo no pretende sentar las bases sobre cómo secuenciar vídeo interactivo, pero sí mostrar cómo lo hacemos en Quasar Dynamics, ya que es la metodología con la que conseguimos mayor eficiencia.

¿Qué es el vídeo interactivo?

Antes de nada, lo mejor es explicar en qué consiste este tipo de formato: Cuando hablamos de vídeo interactivo, nos referimos a secuencias de vídeo (ya sea 2D, 3D o 360º) que, llegado a un determinado punto, ofrecen varias opciones al espectador para seleccionar en tiempo real (mientras el vídeo sigue su curso, o bien hay un vídeo específico a la hora de elegir) o deteniendo la acción.

Más allá de su aplicación al entretenimiento (como puede verse en las series de Netlix You VS Wild o Minecraft, en televisores compatibles) su aplicación en el ámbito educativo tiene un enorme potencial, ya que una secuencia de vídeo interactivo permite demostrar los conocimientos adquiridos al usuario, y si aplicamos innovación a través de vídeo 360 inmersivo usando cualquier tipo de gafas VR, el resultado es enormemente disruptivo.

Por ello, esta capacidad de poder dotar de puntos de interacción a un vídeo (hotspots, como se ve en la captura superior realizada con nuestro editor) que permita llevar al espectador a esta nueva forma de ruptura de la cuarta pared, la aplicamos en el proyecto #360ViSi junto a nuestros socios europeos, con el objetivo de generar innovadoras prácticas de enfermería para el alumnado, sin que este esté presente en el aula o laboratorio.

Metodología Quasar de secuenciación

En esta entrada no entraremos en detalle sobre qué herramientas usar para dotar de interacción a un vídeo, sino que nos centraremos en la planificación para llevarlo a cabo. Como probablemente estéis suponiendo, a diferencia de cualquier vídeo que va de A hasta B en función de su duración, en el vídeo interactivo se introducen diferentes variables que pueden multiplican sensiblemente el número de secuencias que lo integran.

Dependiendo de su complejidad, es necesario tener en cuenta que por cada camino (path) que permitamos en la secuencia, el video se irá ramificando, como podemos ver en el editor diseñado por nuestros socios de la Turku University of Applied Sciences y ADE, en la siguiente imagen. Por ello es fundamental, por pequeño que sea, tener claro el guion que vamos a seguir; pero a diferencia de un guion clásico que pueda ir acompañado de un storyboard, aquí es necesario acompañarlo de un Guion de Eventos (Event Script) para no perderse en la producción, y que deben ir en paralelo.

A continuación podéis ver la imagen de un improvisado guion para ilustrar esta entrada, donde hemos respetado la tipografía, tamaño y sangrías que tendría el guión de cualquier película de Hollywood, salvo por una diferencia: Las escenas 3, 4 y 5 no suceden en el orden numerado, sino simultáneamente:

¿Os imagináis un vídeo con varios centenares de este tipo de secuencias? Probablemente un realizador o responsable de montaje no querría hacerlo ni en sus peores pesadillas, salvo que tenga la forma de poder ordenar las variables que introducimos en la secuencia.

Aquí es donde entra en escena el Guion de Eventos, como un registro en el que ir marcando las condiciones, el sentido, y las posibles rutas que queremos generar en nuestro vídeo, con el propósito de poder llevar un orden en el que establecer el flujo de trabajo:

Como veis en la imagen supeior que corresponde al Event Script, en esta tabla definimos qué ocurre en cada escena, qué elementos se ven implicados, y cuáles son las condiciones que se han de dar en cada una de ellas. Por ello este documento resulta fundamental a seguir en todo el pipeline de preproducción y posterior montaje, ya que, como decimos, en una secuencia sencilla como la que mostramos no hay problema, pero conforme vayamos incluyendo más y más variables, todo se irá complicando.

Quizás os estéis planteando si no sería más sencillo usar un diagrama de flujo para poder mantener el orden secuencial, y la respuesta es depende. Como hemos comentado, para una producción sencilla se puede implementar sin ningún problema como en el caso de este ejemplo, pero a medida que aumentemos el metraje o añadamos otro tipo de elementos interactivos (textos, imágenes, modelos 3D, etc) el tamaño de este diagrama alcanzaría un volumen desmesurado.

Aplicaciones de vídeo interactivo

El potencial de este tipo de interacción supone dos grandes ventajas: Por un lado, el coste de producción puede ser muy inferior al de generar este tipo de secuencias a través de un software en ejecución (como por ejemplo un videojuego o un programa de Realidad Virtual) y, sin dejar de hablar de costes, para el usuario final tampoco supondría la necesidad de hacer un gran desembolso (todos llevamos un smartphone en bolsillo, sin ir más lejos)

Por otro, el nivel de detalle de lo que pueda captar una cámara tiene un impacto visual netamente superior al que podríamos aplicar mediante infografía (aunque programas como Meta Human Creator están resolviendo ese problema a una velocidad de vértigo)

Volviendo al ámbito educativo, la necesidad de disponer de una plataforma con una interfaz amigable para profesores y alumnos, permitirá a los primeros crear sus propias prácticas de vídeo interactivo, en 360 grados, y combinando con panoramas, textos, imágenes, formularios o elementos 3D a placer, con las que enseñar a los segundos de forma disruptiva e innovadora como usuarios.

A partir de ahí, el límite lo pone el creador en el ámbito que él considere; desde un coaching empresarial en diferentes niveles formativos, hasta el mero entretenimiento. Concluimos por tanto, y poniendo la nota distendida a este artículo, que los productores de Dora la Exploradora fueron unos visionarios adelantados a su tiempo, puesto que en ese momento no disponían de la tecnología para hacer que los niños espectadores, eligieran más allá que lo que la protagonista les sugestionaba.

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